Los fillers son utilizados para restaurar volumen, mejorar contornos faciales y suavizar líneas profundas. Se aplican de forma estratégica para mantener armonía facial y resultados naturales, nunca exagerados.
Cada tratamiento se planifica según la anatomía del paciente, su edad, calidad de piel y objetivos estéticos.
¿Dónde se aplican?
-
Labios (volumen, definición, hidratación)
-
Surcos nasogenianos (líneas de sonrisa)
-
Mentón
-
Línea mandibular
-
Pómulos
-
Ojeras (solo bajo evaluación médica)
-
Contorno facial general
¿Cuándo se recomiendan?
-
Pérdida de volumen por edad
-
Asimetrías faciales
-
Líneas profundas en reposo
-
Definición de contorno facial
-
Mejora de proporciones del rostro
¿Cómo funcionan?
Los fillers están compuestos comúnmente de ácido hialurónico, una sustancia biocompatible que:
-
restaura volumen
-
mejora hidratación
-
suaviza pliegues
-
define estructuras faciales
El producto se integra de forma natural al tejido.
Duración del resultado
Depende del área tratada y metabolismo del paciente:
-
Labios: 6–12 meses
-
Ojeras: 9–12 meses
-
Pómulos/mentón/mandíbula: 12–18 meses
-
Surcos: 9–12 meses
Cuidados antes del tratamiento
-
Evitar alcohol 24 horas antes
-
Evitar aspirina/ibuprofeno (si su médico lo permite)
-
No realizar tratamientos faciales el mismo día
-
Llegar sin maquillaje en el área
Cuidados después del tratamiento
-
No masajear la zona tratada
-
Evitar ejercicio intenso el mismo día
-
Evitar calor extremo por 24 horas
-
Posible inflamación leve o moretones temporales
Resultados inmediatos, con mejoría progresiva en los días siguientes.
Importante:
El objetivo del tratamiento no es cambiar el rostro, sino restaurar, equilibrar y mantener proporciones naturales.
Cada plan se diseña de forma individual durante la evaluación médica.